EL AGOTAMIENTO DE MOISÉS
INTRODUCCIÓN: Moisés estaba cansado de las quejas del pueblo de Israel. Llegó un momento en que hasta deseó morirse. Cuando uno se estresa tiene el deseo de dejarlo todo, es triste ver que algunos a causa de ese agotamiento abandonan la fe, pero Dios no quiere que abandones, sino que resistas.
AGOTAMIENTO: De agotar: Extraer todo el líquido contenido en un receptáculo.
Gastar del todo, consumirse.
1. La queja y la murmuración son desagradables ante los ojos de Dios. Es
una muestra de desconfianza e incredulidad. Dios castigó al pueblo de Israel
con un terrible incendio, al punto que Moisés tuvo que interceder para que se
aplaque la ira de Dios, vs. 1-3.
2. El pueblo de Israel estaba siendo alimentado por Dios en el desierto,
el maná era el alimento de todos los días. Pero tanto maná los cansó, ahora el
problema no era el maná, sino la actitud de ellos. A Dios no hay que pedirle
con queja y murmuración, sino con ruego y agradecimiento, vs. 4-9.
3. Dios no desprecia las lágrimas de un corazón que se humilla, pero las
lágrimas de queja y murmuración, son como el berrinche de un niño malcriado.
Esto detesta Dios, vs. 10.
4. Es aquí donde Moisés se quiebra, se estresa, se agota física y
emocionalmente y argumenta y sus palabras suenan también a “queja” y pregunta a Dios:
·
¿Por qué me quitaste tu gracia?
Vs. 11.
·
¿Por qué tengo que asumir esta
responsabilidad? Vs. 12.
·
¿Qué voy a hacer para solucionar
este problema? Vs. 13.
·
Estoy harto de esta situación, vs. 14.
·
Prefiero morir antes de seguir
adelante, vs. 15.
5. Dios al ver la actitud de Moisés le da la solución ya que era muy
pesada la carga que llevaba a pesar de que tenía colaboradores (Ex. 18:13-27).
Dios le dijo:
·
Que delegue su labor ministerial a
70 personas que él escogería, vs. 16.
·
Que tomaría su espíritu (¿Espíritu
Santo?) para ponerlo en ellos. Una labor espiritual requiere de una preparación
y capacitación por parte del Espíritu de Dios para asumirla, vs. 17.
6. La petición de Israel de volver a Egipto era algo que a Dios no le
agradaba, incluso más que el hecho mismo de pedir carne. Egipto representa al
mundo. A Dios no le agrada que sus hijos den marcha atrás y vuelvan al mundo,
frustrarían los propósitos que Dios tiene para con ellos, vs. 18-20.
7. Moisés muestra sus dudas sobre el accionar de Dios. Es increíble que
después de haber sido testigo de las obras maravillosas de Dios en Egipto
cuestionara lo que Dios haría:
·
¿Cómo es posible que des de comer
carne a miles de personas en un mes, si no hay nada alrededor?, vs. 21.
·
¿Habrá ganado y peces suficientes
para tantos, y de dónde los sacarás?, vs. 22.
·
La respuesta a la incredulidad de
Moisés no se hace esperar por parte de Dios y se lo demostraría. Dios acalla
nuestra incredulidad demostrándonos Quién es Él, y que tiene el control de toda
situación, vs. 23.
8. Efectivamente, Dios cumple lo que promete:
·
Alivió la carga de Moisés,
poniendo del espíritu que estaba en él sobre los 70 ancianos que Moisés
escogió. Esto posibilitó que ellos pudieran acercarse también al tabernáculo.
La consecuencia de esa presencia del espíritu es que empezaron a profetizar sin
cesar. Es curioso, pero los ausentes a esa reunión también profetizaron porque
estaban inscritos (Eldad y Medad), vs. 24-26.
· Moisés vio con agrado esto, y no se sorprendió lo que le pasó a Eldad y Medad. ¡Cuanto deseaba que todo el pueblo también profetizara! Aunque Josué ni nadie con discernimiento espiritual lo entendía así, vs. 27-30.
CONCLUSIÓN: Vemos el amor de Dios en esta
situación:
·
Al soportar una vez más al pueblo
de Israel quejándose y murmurando.
·
Al escuchar la queja de Moisés y
ver las dudas que mostraba frente a lo que Dios haría.
·
Dios nos ama y soporta nuestras
imperfecciones cada día.



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