CONOCÍ A UN PASTOR
Es grato poder conocer a alguien, es agradable relacionarse con la gente. ¡Qué bueno es poder entablar nuevas amistades! Pienso que Dios no se equivocó cuando creyó conveniente crear al hombre como un ser social, “no es bueno que el hombre esté solo”. Si bien es cierto, la inmediata ayuda para él fue la creación de la mujer, en el fondo lo que quiso decir el Señor es que el ser humano necesita relacionarse con otros de su misma especie. Conocí a un pastor en una iglesia rural, un santo hombre de Dios, siempre dispuesto a servir, siempre deseoso de ayudar a los demás. Tenía en su corazón un gran objetivo: llevar a su iglesia a que se consagre cada día a Dios. Por supuesto, no todos entendían sus santas motivaciones. Había algunos que lo criticaban porque siempre se metía en la casa de los creyentes, según ellos, para hacerles perder el tiempo, o para chismosear. Realmente su único deseo era compartirles el evangelio y poder orar por ellos; asimismo ayudarles en algún proble...